Palacio de la Diputación

El Palacio de la Diputación, construido en la segunda mitad del siglo XIV, es el edificio que hoy aloja los servicios de gobierno administrativo de la Diputación.

Fachada del Palacio de la Diputación
Fachada del Palacio de la Diputación

Lleno de luz y decorado sencillamente, dentro de un ambiente digno, ocupa el lugar que antaño fue un núcleo religioso, lugar de retiro, oración y trabajo.

El edificio se construyó en la segunda mitad del siglo XIV, cuando un grupo de frailes que residían en la vecina ciudad de Valls, solicitó al municipio de Tarragona, un lugar para vivir y para edificar una iglesia y un convento. Este espacio fijado por el municipio queda fuera del amullarado pero cercano a la ciudad.

Cuando les cedieron los terrenos, los frailes de San Antonio se instalaron en Tarragona, y dieron así el nombre a la zona. La figura con el nombre de Paseo de San Antonio, comprende todo el exterior de la muralla que sube desde el acceso del medio del núcleo urbano: la Puerta de San Antonio, tal y como se denomina la portalada de la muralla.

En esta parte se construyó un baluarte para reforzar las defensas de la plaza fuerte, a causa de las guerras. Este baluarte, del que prácticamente no queda nada, se denominó el baluarte de San Antonio.

El hecho de que el convento estuviera tan cerca de la línea defensiva de la ciudad, fue la causa de que se produjeran tantos desperfectos y se derribaran y reconstruyeran los muros en épocas diferentes. El último destrozo fue en la Guerra de la Independencia o del Francés (1808-1814).

El edificio actual conserva hoy por hoy parte de la construcción, reforma  y ensanche realizado a finales del siglo XVII. Estas obras fueron hechas con la ayuda personal del arzobispo José Sanchiz (1680-1694), que pertenecía a la orden de la Merced, cuyo escudo se encuentra en el Salón de Sesiones de la Diputación, casi en el mismo lugar para el que fue hecho (1690).

Del trazado antiguo se ha conservado el patio de entrada, que corresponde al claustro del convento, y el Salón de Sesiones, en el que se ha conservado parte de la decoración restaurada, tal y como podemos ver en las pinturas murales del siglo XVII que hay en la que una vez fue una de las capillas laterales de la iglesia.

En la primera mitad del siglo s. XIX (1835), con la desamortización, la propiedad del edificio pasó de manos de la Iglesia a manos del Estado, que acabó cediéndola para instalar la Casa Provincial de la Beneficiencia, la cual acogió niños abandonados y necesitados. Estaban al cuidado las hermanas de San Vicente de Pauls, hasta el año en que marcharon, y el edificio se destinó a la Diputación que, hasta entonces, había ocupado la mitad del edificio, el actual Palacio Municipal.

Galería de imágenes
  • Palacio de la Diputación: Fachada
  • Palacio de la Diputación: Vista de la fachada
  • Palacio de la Diputación: Patio del Palacio
  • Palacio de la Diputación: Vestíbulo
  • Palacio de la Diputación: Salón de sesiones
  • Palacio de la Diputación: Panorámica del patio
  • Palacio de la Diputación: Detalle del patio
  • Sala Santiago Costa
  • Palacio de la Diputación: Patio y claraboya